Desde mi punto de vista vivir la maternidad de forma consciente es un regalo para tod@s, para la mamá, para las criaturas, para toda la familia y para la sociedad.

Cuando me quedé embarazada por primera vez en 2006 se abrió ante mí una nueva forma de estar en el mundo. Tod@s queremos lo mejor para nuestr@s hij@s, y desde ahí surge esta manera de criar, desde un punto más conectado con nosotras mismas, con la intuición, el instinto, con el amor y con la naturaleza.

Las madres, salvo contadas excepciones, no podemos no enamorarnos de nuestr@s hij@as, estamos diseñadas para hacerlo y la maravilla es darnos el permiso para vivirlo plenamente, dedicándo todo el tiempo , que tanto la madre como l@s bebés necesitemos para salir al mundo.

La forma de vida actual está totalmente reñida con esta idea, es un mundo de prisas, estrés, exigencia…

Recuperar nuestro lugar dentro de todo el proceso es el gran reto al que nos enfrentamos, sabernos las protagonistas de nuestro parto nos dará la oportunidad de elegir cómo queremos que sea, elegir la manera de amantar a nuestr@s bebés, cómo queremos criarlos nos permitirá vivir toda esta experiencia de una forma más coherente con nosotras mismas y con la naturaleza.

¡Qué importante es también respetar los ritmos!! No todas las manzanas caen del árbol el mismo día. ¡Y cuántos problemas se producen por saltarnos esta parte tan importante, tanto en los partos, en la lactancia, en el desarrollo de las personas…!

Como psicóloga me doy cuenta cada día de la importancia que tiene en nuestra vida la manera en la que hemos nacido, cómo fue el tiempo que estuvimos en el útero materno, si fui un bebé esperado o deseado o no , si hubo abortos antes o después, si mis padres esperaban un niño o una niña, cómo fueron mis primeros años de vida… todo esto condiciona la vida como adult@ mucho, esta es una de las razones por las que me parece tan importante cuidar esta etapa, y darle a la nueva vida que llega las mejores condiciones para que el camino sea fácil, amoroso y respetuoso. Es verdad que los seres humanos nos adaptamos a cualquier circunstancia y optimizamos todo, pero ¿Cómo sería la sociedad si tod@s cuidáramos este momento tan crucial? Desde mi punto de vista el mundo sería diferente, más humano, más amoroso, más fácil.

Este es mi punto de partida y mi manera de acompañar como psicóloga y como doula, dándole voz a l@s bebés, incluso desde antes de la concepción hasta la crianza.

Me formé como doula, en 2008, las doulas, generalmente somos mujeres, que acompañamos a las mujeres y a las familias en todo el proceso del embarazo, parto, postparto, lactancia, crianza. Y es para mí un gran regalo cada vez que una familia me pide que les acompañe en este camino.

Para mí la maternidad está siendo todo un aprendizaje cada día, me he volcado tanto que me cuesta a veces encontrarme a mí misma, pero cada vez me siento más orgullosa de haber traído a la vida a dos maravillosas mujeres.